ACNUR alerta sobre flujo migratorio sin precedentes de Venezuela a EU
AGENCIA/ EL BÚNKER
Durante el 2022 se presentó una migración venezolana hacia el norte de las Américas sin precedentes y podría crecer este año, dijo Eduardo Stein, representante especial conjunto de ACNUR y OIM para los refugiados y migrantes de Venezuela.
«No se había tenido una presión de emigración venezolana hacia el norte para poder llegar a Estados Unidos, como se tuvo en este 2022 y, probablemente, crezca en 2023», señaló el funcionario en entrevista con la Voz de América.
Hasta hace algunos meses -dice Stein- la población venezolana se había concentrado en países vecinos y algunas islas del Caribe. Pero, ahora, se concentran en países centroamericanos e incluyen pasos peligrosos, como el Tapón del Darién, entre Colombia y Panamá, en una travesía que busca el sueño americano.
Migrantes, en su mayoría venezolanos, caminan a través del peligroso Tapón del Darién, desde Colombia a Panamá en ruta hacia Estados Unidos, el 15 de octubre de 2022.
Pero el representante especial conjunto de ACNUR y OIM también insistió que «ya no se trata solo de población venezolana, sino de otras nacionalidades», pues el fenómeno de la migración venezolana «comenzó a variar con una gran velocidad, sumándose personas de otras nacionalidades».
En este sentido, «los países centroamericanos se han visto en la necesidad de llegar a acuerdos de mínimos para facilitar el tránsito por Centroamérica hacia el país vecino más cercano a México», lo que Stein, señala, representa uno de los desafíos más grandes a los que tiene que enfrentarse esta parte del continente.
A propósito del cruce que enfrentan algunos migrantes por el Tapón del Darién, Eduardo Stein advirtió sobre cómo jóvenes, de poblaciones indígenas, se convierten en «guías funcionales e incluso con motocicletas preparadas para caminos difíciles en la jungla panameña».
Además de los «terribles vejámenes» a los que están expuestos los migrantes por parte de los traficantes. De manera que «para toda la región, es una corresponsabilidad el poder atender estos flujos, pero de forma que se puedan cautelar en todo momento los derechos básicos de cada persona que está intentando esos cruces».


